Auditorías técnicas funcionales a tecnología a bordo de buses RED
Evaluamos que validadores, ruteros, torniquetes, cámaras y WiFi de cada bus funcionen como deben, y configuramos los componentes TIC de los sistemas de cámaras a bordo, para que el operador detecte fallas a tiempo y planifique su mantenimiento con información confiable.
Por qué auditar la tecnología a bordo
Un bus del sistema Red Movilidad (ex Transantiago) lleva hoy un conjunto de equipos que deben funcionar de forma coordinada: validadores de pago, ruteros de comunicaciones, sistemas de cámaras, puntos de acceso WiFi y, en algunos casos, torniquetes. Cuando uno de ellos falla, el problema no siempre es visible para el conductor ni para el centro de control, pero sí afecta al pasajero, a la recaudación y al cumplimiento de las exigencias del sistema.
La auditoría técnica funcional permite conocer el estado real de esos equipos, bus por bus, con un método repetible y con evidencia. Así el operador cuenta con información consolidada para planificar su mantenimiento.
Qué revisamos
- Validadores: encendido, lectura de medios de pago, comunicación con el sistema central y estado físico del equipo.
- Ruteros y conectividad: enlace de datos, cobertura, configuración básica y estado del cableado y antenas.
- Torniquetes: funcionamiento mecánico y electrónico, y coherencia con el registro de validaciones.
- Sistemas de cámaras: cámaras operativas, ángulos de visión, grabación y disponibilidad de registros, además de la evaluación y configuración de sus componentes TIC.
- WiFi a bordo: disponibilidad de la red para pasajeros y estado del equipo de acceso.
- Ciberseguridad e integridad de la información: credenciales por defecto, puertos expuestos y protección física de los equipos.
- Instalación y componentes: fijaciones, alimentación eléctrica, conectores y daños visibles.
Cómo es el proceso
- Planificación con el operador. Definimos alcance, flota a revisar, protocolos de prueba y ventanas de acceso a los buses en patio o terminal, para no interferir con la operación.
- Revisión en terreno. Nuestro equipo técnico aplica el protocolo de pruebas a cada bus y registra resultados y evidencia fotográfica.
- Clasificación de hallazgos. Cada falla se clasifica por equipo y por criticidad: lo que impide operar, lo que degrada el servicio y lo que es preventivo.
- Informe y reunión de cierre. Presentamos los resultados al equipo del operador y acordamos prioridades.
- Seguimiento. Si el cliente lo requiere, verificamos las reparaciones y repetimos la auditoría con la periodicidad que se defina.
Qué recibe el cliente
- Ficha por bus con el estado de cada equipo y su evidencia.
- Informe consolidado de la flota, con hallazgos agrupados por tipo de equipo y criticidad.
- Recomendaciones priorizadas para el programa de mantenimiento.
- Datos en formato de planilla para cargarlos en los sistemas de gestión del operador.
Preguntas frecuentes
¿La auditoría interrumpe la operación de los buses?
No debería. Coordinamos las revisiones en patio, terminal o en los horarios que el operador defina, y ajustamos el ritmo de trabajo a la disponibilidad de la flota.
¿Trabajan con equipos de cualquier fabricante?
Sí. La auditoría evalúa el funcionamiento del equipamiento instalado, independientemente de la marca, con protocolos adaptados a cada tipo de equipo.
¿Cada cuánto conviene auditar la flota?
Depende del tamaño de la flota, de la antigüedad de los equipos y de las exigencias del contrato. Lo habitual es combinar una auditoría completa inicial con revisiones periódicas por muestreo; lo definimos junto al operador.
¿Solo trabajan en Santiago?
Nuestra base está en Santiago de Chile, pero podemos realizar auditorías en otras ciudades del país coordinando la logística con el cliente.
¿Pueden reparar las fallas que encuentran?
Ofrecemos instalación de componentes y soporte técnico TIC. Si el cliente lo prefiere, el informe queda como insumo para su propio equipo de mantenimiento o para el proveedor del equipo.
¿Conversamos sobre tu caso? La primera asesoría es sin costo.